La forma correcta de amar

Antes que nada este artículo está basado en experiencias personales, no está escrito por un profesional del ramo, para que no haya reclamos…
Una vez aclarado esto, bajo tu responsabilidad puedes o no leerlo, nadie te obliga 😉
Un día equis, mientras estaba en el TESOEM observaba como un niño llegaba a darle lata a cierta niña. Dicho niño deberían de verle su mirada al hacerle travesuras a la niña.

Yo también recuerdo como es esa etapa, pero esa etapa es de la primaria, en serio.

Cuando recién comienzas a fijarte en las niñas, como no hay nadie que te diga el cómo hacerlo, pues algunos piensan que es como en tu casa, que solo si das lata, en tu familia te ponen atención.

Así era con este niño, llegaba y molestaba a ella, ¿Por qué? Sencillo, él NO sabe como acercarse a una mujer. Es deprimente, pero así es. Algunas personas profesionales le han llamado a este tipo de conducta el síntoma de “bart Simpson”. Porque en algunos hogares, lo único que puede hacer algún hijo por llamar la atención por encima de hermanos hacia sus padres es dar lata.

Como a nadie se le entrena para ser padre o madre, lamentablemente la mala conducta, no es atendida de manera apropiada, y el niño o niña crece, creyendo que realmente esa es la única forma de llamar la atención de alguien. Y en el aspecto del amor, algunos crecen así.

Es fea la situación de esta persona, porque a cierta edad, si es muy necesario ya saber como llamar la atención del sexo opuesto de una manera apropiada y no solo dándole lata.

Y no me dejaran mentir, pero niños y niñas lo hacen por igual.

Pero a muchos no les enseñaron a decir ni un “te quiero” en sus hogares. Y eso es horrible. Porque así como él no lo sabe expresar ahorita, cuando se lo diga alguien a él, este se va a espantar, no va a saber cómo reaccionar tampoco. Y él seguirá así, hasta que alguien no solo le enseñe a querer, si no a amar de una manera sana y normal.

Hace años, me toco ver otro tipo de situación con una amigo, el tenia una novia pues algo hermosa, pero ella siempre lo golpeaba, pero a puño cerrado y sabroso. Y fueron varias veces. Yo he de suponer malamente, que él era otro tipo de niño:

Hay niños que cuando tú los ves en la combi con sus mamas, el niño pide algo y la mama, zas… le da un sape el niño y le dice que deje de molestar… Luego el niño quiere comenzar a llorar por la agresión, y la mama le vuelve a dar otro golpe y ahora amenaza al niño con darle otro más (si otro más), si no se calla… (WTF…!) Y ya… el pobre niño se reprime, y algunos ni respiran, y para rematar al momento de bajar de la combi, todavía le da un sape más para que “se apure”. Se pueden imaginar ¿Cómo crece ese niño? Exacto, como mi amigo, él creció con esas “manifestaciones de amor”, y el fue creciendo con ese estereotipo, entonces, el fue feliz hasta que encontró una mujer que le demostraba amor de la misma manera. “A golpes”. Pues el creció conociendo el amor de su mama así, a golpes.

La verdad es muy deprimente, pero así crecen algunas personas. Actualmente donde vivo, tengo vecinas que sus maridos tienen el descaro de pegarles. Y algunas se van… pero regresan, y ellos no van a cambiar ni ellas, que es lo peor.

La forma de manifestar cariño en el hogar, es imprescindible, no se puede obviar, no se puede reemplazar, por nada ni por nadie. Es una parte fundamental en el desarrollo de nosotros como hijos.

Ahora el que tu nunca recibas de tus padres, un cariño, una caricia, un apacho, un “te quiero”, no significa que estés condenado a ser igual. JAMAS deberás serás igual. Conozco a una personita en especial, que así creció ella, pero eso no le impidió hacerlo con sus hijos, al contrario a mi punto de ver ella siempre ha sido una madre amorosa… jeje.. Y también conozco a otra persona que tampoco recibió esa parte en su vida, pero no pudo aprenderla en otro lado. Y cuando se necesito que la ejerciera, jamás lo hizo. De hecho hasta donde yo sé, se caso con alguien que podríamos considerar “bueno”, él a mí ver, la trataba bien, y al principio ella supo apreciarlo (o al menos eso fingió). Pero con el tiempo, no se pudo acoplar y se separaron. Yo siento feo por ella, porque así como va, jamás podrá ser feliz. Ya que no sabe apreciar el cariño o el bienestar verdadero. Porque como en su hogar materno, jamás lo conoció, volvemos al primer ejemplo, no sabe cómo reaccionar ante la situación.

Tal vez, se estarán preguntando, ¿Dónde aprender esa parte que nos falto en nuestras vidas?

La respuesta fácil para los que profesan una religión con regularidad, pues está ahí mismo.

La respuesta complicada para los que NO profesan una religión con regularidad, pues es un poquito más complicada, pero NO imposible de conseguir:

Con tu pareja. ¿Qué?, Si, con tu pareja, muchos consideran que el noviazgo es algo que solo es una necesidad “física-psicológica”, pero no… también lleva implicaciones “psicológicas emotivas”. ¿Qué quiere decir esto? Sencillo… El noviazgo está ahí, para que Tú aprendas esa parte “emocional” que a lo mejor en tu hogar te ha sido negado o mal inculcado. Dejando de lado que el noviazgo es algo que cumple aquello de “sentirse aceptado”, es también necesario para aprender a dar y recibir esa “capacidad de amar” que todos tenemos. Y la cual es una capacidad fundamental para nuestro desarrollo psicológico y emocional. El aprender a expresar nuestras emociones y sentimientos de una manera sana, es imprescindible y por demás importante.

El saber que uno tiene esa capacidad de amar, esa capacidad de sentirse amado. No es un lujo, al contrario es un derecho y es nuestra obligación el ejercerlo.

La vida es dura, no lo niego, pero algunos de nosotros creemos que la vida solo es sufrimiento, y no es cierto, hay muchas cosas maravillosas por descubrir, experimentar y gozar. NUNCA, pero nunca te niegues la oportunidad de la alegría, la felicidad, la dicha, el amor…

También otras personas que no han experimentado esas emociones y sentimientos de una manera adecuada, se niegan a experimentarlos. Y admitámoslo, no hay peor persona que la que no se deja ayudar, o en este caso, no hay peor persona que la que no se deja amar.

Hace tiempo leía en otro lado, que cuando recibas un cumplido en lugar de estar preguntado si te lo mereces o no, al contrario, acéptalo y disfrútalo porque te lo mereces, no lo dudes.

Así debe ser con tu capacidad de amar, no te preguntes si te mereces o no ser amado, si mereces o no amar a alguien, al contrario acéptalo, disfrútalo, gózalo, haz tuyo ese momento y si te gusta, pues ¿Qué esperas para prolongarlo?

El proceso no es fácil, pero seamos sinceros, solo las cosas que cuestan obtener, son las que merecen ser disfrutadas en la vida.

Así que en este día, no desperdicies mas tu oportunidad de ejercer tu “capacidad de amar”, al contrario, mientras la tengas aprovéchala al máximo.

Eso si… como decía mi abuelita “No te enamores del que promete, enamórate del que cumple”.

Porque de promesas no se llega a ningún lado.

La manifestación correcta del amor, no debe ser tampoco en base a regalos o presentes, porque eso no es amor, eso es “tráfico ilícito de sentimientos” -por ponerle un nombre- Pero eso es todo menos amor, porque el tener sentimientos por alguien, porque te compra o da equis o ye es una derivación de complejo de Edipo. Aunque cabe aclarar que los regalos o presentes deben estar en cualquier relación, porque es muy agradable tanto regalar o que te regale algo tu pareja. ¿Pero, que pasaría si algún día esos regalos desaparecieran? ¿Lo seguirías amando, como hasta hoy? Si es así, felicidades, tu relación no gira en torno a ellos, caso contrario, ilusión vana fue.

En fin.

Ojala que nunca nos neguemos la oportunidad de amar y ser amados, de una manera sana y correcta y muy, pero muy pasional… jeje.

4 comentarios en “La forma correcta de amar

  1. Tiene usted toda la razón, de niños aprendemos una forma de amar, dichoso y grande es quien tiene la capacidad de rectificar sus carencias y buscar la formar correcta de amar.

  2. Que tal profesor ya lo leí y vaya que tiene razón me dejo pensando con respecto a mi y la personita que se la pasa pegándome

    Muy buena lectura para refleccionar

  3. Muy buen articulo, interesante y veridico me dio mucha risa la madrina del niño en la combi y todavia para terminar su zape para fomentar su agilidad al descender del transporte, son patrones de comportamiento que bien lo dice, son producto de las circunstancias y la educacion base de nuestro entorno, en resumen es un “pegame pero no me dejes” actual y muy cierto. Saludos!!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *